Un Encuentro enorme y difícil de encorsetar

XXXIV Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries

Un Encuentro enorme y difícil de encorsetar

Por Inés Zeta

A veces los Encuentros dicen con debates acalorados, como en Rosario; otros años dicen en diferido, como la marcha por el derecho al aborto después del Encuentro de Bariloche. Este Encuentro, que vivió un mancomunado intento de ser sofocado, logró estallar con la gigantesca movilización de cierre, donde se dijo mucho con el cuerpo y en verde.

Las juramentadas por la paz social

El esfuerzo mancomunado de la Comisión organizadora dirigida por el PCR, el kirchnerismo y Patria Grande, con la colaboración de la Campaña por el derecho al aborto, fue un intento que ya se veía preparado y organizado. No querían que se expresara la marea verde, no querían que se viera toda junta esa ola de pibas y más pibas que con su sola presencia en las calles cuestionan la paz social que con tanto esfuerzo intentan Alberto, Cristina, los políticos del peronismo, la burocracia sindical, los empresarios, la Iglesia y los movimientos sociales amigos del Papa. Prepararon 87 talleres, más de 90 actividades culturales, dos o tres marchas paralelas. El acto de apertura iba a ser lejos, no en la Plaza Moreno, sino en el estadio. Lo importante: que no se viera a la marea verde toda junta, que la marea verde no se reconociera una.

Y recibieron un ayudita adicional. El sábado diluviante no dejaba ver a nadie, las organizadoras suspendieron el acto de apertura a la menor presión del gobierno… Hasta que comenzaron los talleres, y desbordaban las aulas. Se abrían nuevos talleres en los pasillos. Algunos talleres se fusionaban y hacían verdaderas asambleas. Pero las juramentadas del pacto social actuaron. Habían preparado pocos espacios para los talleres. Después se hacían las que lloraban y pedían disculpas porque no se habían dado cuenta de que iba a venir tanta gente.

Las pibas iban a los talleres a conocer debates, a enriquecerse con esos debates. Y allí se escucharon las cosas más increíbles de parte de las militantes K, del PCR, de PG. Como por ejemplo: “todo bien, acá estamos todas por el aborto. Pero ahora lo importante es saber a quién acudir para conseguir el misoprostol”. Casi como si no hiciera falta debatir un plan de lucha por el aborto legal. Como si conseguir misoprostol fuera el programa de la marea verde, no conquistar el aborto legal. Los talleres de Estrategias eran los centrales en este Encuentro. Porque allí debía realizarse el balance de la lucha hasta acá y resolver algún plan de lucha, los pasos a seguir para lograr el aborto legal, que es el programa de todo el movimiento.

Las militantes K, las del PCR, las “representantes” de la Campaña por el derecho al aborto, querían convencer a la marea verde de que el aborto legal es casi un hecho y por eso no hacía falta debatir ninguna estrategia. La campaña no llevó ninguna propuesta. Salvo pensar ideas “creativas”. Esperar y confiar, parecía el nuevo lema. En los talleres de Estrategias por el aborto legal y ESI se escucharon de su parte frases como “las marchas tradicionales ya no sirven, hay que ser creativas con los métodos de lucha”. Dos horas después una gigantesca movilización, de la que ellas también fueron parte, daba por tierra con semejante pavada que se escucha cada vez que alguien quiere asfixiar un movimiento de lucha. En los talleres de ESI se discutía que no se implementa la educación sexual. Cuando a la burocracia docente K le hacía agua el argumento de que ellas sí dan educación sexual, porque una pibita de 14 le contestaba que en Paraná nunca le dieron educación sexual, le echaban la culpa de que no se implementa la educación sexual que merecen las pibas y les pibes…. ¡a les docentes! Le echan la culpa de que no hay educación sexual feminista y por la emancipación a les laburantes! ¡No al Estado, no a la Iglesia, no a los gobernadores, no a los evangélicos ni al conjunto de los anti derechos!

Entre el pantano montado por las militantes de Alberto, destacó por excepcional el taller de Lucha ambiental que convocó a ese nuevo movimiento tan hermano del movimiento feminista y donde el debate fue verdaderamente fructífero. (Ver nota de Charlie Rot).

El documento de apertura, que sólo fue leído en algunos talleres, era un ejemplo de cómo lavar toda la lucha de la marea verde. Sin nombrar a la Iglesia, ni a ninguno de los antiderechos, el objetivo era presentar al Encuentro como un mero espacio anti Macri, un espacio de apoyo absoluto al candidato del Frente de Todos. Y es que ese era el objetivo: diluir, fragmentar, disgregar al movimiento llamándolo a confiar en Alberto y el Frente de Todos.En su balance del Encuentro, el periódico Hoy, órgano oficial del PCR[1], destaca que lo más importante del fin de semana en La Plata fue la “Plaza de Todes”, que festejó el triunfo de… Jorge Capitanich en Chaco!!! Festejan a Capitanich, que para ganar la gobernación le entregó todo a los evangélicos, como antes festejaron a Manzur (el que obliga a nenas de 11 años a continuar con embarazos).

La periodista de Página 12 María Pía López, a pesar de expresar su apoyo al candidato K, igual plantea sus dudas sobre las intenciones del futuro nuevo presidente: “[Alberto Fernández] habla de crear un ministerio de la mujer, la igualdad y la diversidad. (…) ¿Por qué esa idea de ministerio trae más inquietudes que certezas? ¿No será el ministerio un modo de acotar, una traducción parcial, una especie de victoria que tramita una derrota?”

Una inmensa movilización abrazada por la población

Y el domingo a la tarde La Plata explotó, con trenes que llegaban repletos. Recorrer las cuadras de la peatonal feminista de calle 7 llevaba un buen rato, toda la ciudad estaba invadida de grupos de pibxs, con sus banderas, sus pancartas, sus remeras, sus batucadas, pero con la contraseña común: el pañuelo verde.

La gigantesca movilización de cierre del Encuentro demostró que la marea verde sigue siendo una fuerza social viva. A pesar del intento de pantano, a pesar del intento de diluir y fragmentar, a pesar de que ni el punto de salida era una gran plaza, ni el punto de llegada, la marcha cubría 30 cuadras de largo. A lo que se sumaron miles y miles de mujeres, de hombres y de niñes que acompañaban al costado de las columnas, que se quedaban con la batucada aprendiendo los cantitos, que aplaudían y saludaban desde los balcones. La marea verde, que es multitudinaria y cada vez más joven, con pibas de 14 años haciendo su taller de ESI, sigue teniendo de su lado a la mayoría social. ¡La mayoría social sigue apoyando el reclamo de aborto legal!

Mientras esto ocurría, la tele mostraba “el” debate presidencial. Un editorialista de La Nación tituló al día siguiente que en el debate perdieron las mujeres, la juventud y el ingenio. El mecanismo proscriptivo de las PASO, esta vez cumplió una función adicional: dejar fuera del debate a la única mujer que había sido candidata, nuestra compañera Manuela Castañeira, quien sin duda hubiera sabido representar cabalmente tanto los intereses de las mujeres, como de les jóvenes y también de les trabajadores. Porque hubiera sabido representar otra forma de la política. Que no tiene que ver con sonrisitas con los de arriba, con quedar prolijito en los debates. Sino con saber llevar la voz de las y los que luchan a todas partes, también a la tele. El debate fue gris, aburrido y acartonado, un decorado, que atrasa respecto de la sociedad, mientras la verdadera vida se movía por las calles de La Plata.

Quedó clarísimo que el denominador común del Encuentro, lo que verdaderamente une al movimiento es la lucha por el derecho al aborto. Que el pañuelo no se baja, que no se aceptan despenalizaciones a medio camino, que están muy bien las redes de ayuda mientras eso no se eleve a querer sembrar la ilusión de que es posible reemplazar con un grupo de amigas lo que adrede no hace el Estado, que no se puede dejar la lucha por el aborto legal para otro día en nombre de otras urgencias… eso fuimos a plantear Las Rojas, explicando la importancia de no confiar en quienes dicen, como Alberto Fernández en el debate “hay que tender a la legalización”, para más tarde proponernos que “lo posible” por ahora es la despenalización. Porque como bien planteó nuestra compañera Sofi Mazú en la charla “Por un feminismo contra el poder”, ¿cómo podría legalizar el aborto Alberto si el Pacto Social lo firma con el mismísimo Vaticano?”. Por eso Las Rojas planteamos que no hay que darle tregua a los antiderechos.

Las dudas de María Pía tienen una base real. El nuevo gobierno todavía tiene que mostrar sus cartas. Y probablemente por un tiempo las que nos oponemos a bajar las banderas a cambio de que nos entreguen por nada a un frente con el Papa, estaremos en minoría. Pero más tarde o más temprano, Alberto tendrá que lidiar con una crisis que no tiene muchos caminos de resolución: o se resuelve a costa de las grandes fortunas o se resuelve a costa de las y los de abajo. Las señales que da Alberto, de alianza con la UIA, con la burocracia sindical, de seguir con el FMI, de acordar con el Vaticano, dan un sentido de cuál será su camino. Cuando las expectativas se vean defraudadas por la realidad de un gobierno que, entre otras cosas, no va a dar el aborto, porque es parte del acuerdo que hizo para poder llegar al gobierno, las mayorías volverán a salir a las calles, contra los despidos, contra los cierres de fábricas, contra el ajuste. Sin duda la marea verde por el aborto legal ya tiene bases para volver a salir. Y ahí estaremos, como siempre, Las Rojas y el Nuevo MAS para decir no bajemos las banderas, que la tarea es seguir en las calles para que en 2020 el aborto sea ley.

Mientras tanto, te invitamos a sumarte a esta apasionante tarea de luchar por cambiarlo todo, sumate a les que pensamos que lejos de postergar reclamos y luchas por derechos, les de abajo tenemos que unirnos contra todos los anti derechos, porque lo que se viene es el gobierno del Pacto Social que va a intentar por todos los medios sacarnos de las calles. Preparar el 8 de Marzo es una de las tareas que tenemos por delante, para levantar bien en alto ¡Que sea ley! ¡Sumate a Las Rojas y al Nuevo MAS!

[1] Partido que burocráticamente se apropió de la Comisión organizadora, del documento, que quiso castigar a las organizaciones que se le oponen quitándoles el alojamiento o mandándolas a dormir a kilómetros de distancia, que manipula el “aplausómetro” para imponer la próxima sede, que aparatea los talleres con coordinadoras que ante el menor planteo que ellas creen que no se ajusta al temario te mandan al taller 1.