33ºENM/ La fuerza de las pibas aplastó a la iglesia

 

33 ENM Trelew / Taller de Aborto 

 

 La fuerza de las pibas aplastó a la iglesia

 

mi cuerpo es mio

Por Belén McClellan

 Tras la marea verde que copó las calles de todo el país por el derecho al aborto legal, las pibas viajamos a Trelew para seguir organizadas y en pie de lucha. En el taller de aborto fuimos una mayoría aplastante frente a las señoras que insistieron en defender los anquilosados y golpeados argumentos conservadores de la Iglesia…

 

Una institución que se organiza en contra de nuestros derechos

La iglesia se concentró en uno de los talleres de la escuela de aborto, indicador defensivo que expresa su franco retroceso frente al masivo movimiento de mujeres. Sin embargo, no tuvieron ningún prurito en vomitar allí todas las falacias y monstruosidades que usan para militar en contra de que las mujeres podamos decidir sobre el propio cuerpo: desde la comparación del aborto con el holocausto, hasta que tras una violación no puede haber un embarazo por el estrés. Para estas señoras, la solución a las cientos de muertes por abortos clandestinos es “mejorar la ley de adopción”, incluyendo la adopción pre natal!!! Es decir la subrogación de vientres, que no es más que alquilar cuerpos de otras mujeres. Su discurso sobre “las dos vidas” es una vil mentira que esconde su desprecio por la vida de las mujeres, a quienes pretenden imponer una maternidad obligatoria.

 

¡Fuera la Iglesia de nuestros cuerpos, de nuestras vidas, de los colegios!

La presencia de la Iglesia en ese taller expresa, como siempre hemos denunciado Las Rojas, la decisión política del PCR y la comisión organizadora de apañarlas para que retrasen el debate. Con el cuento de “el encuentro somos todas”, se habilita que sectores que siempre fueron enemigos de la lucha y la organización de las mujeres tengan la posibilidad de intervenir en nuestra batalla contra el patriarcado. ¿Qué otra cosa explica su participación en un taller de aborto?

La presencia de Las Rojas fue clave, porque dimos los argumentos y las fuerzas al resto de compañeras independientes presentes para sortear el atraso y centrarnos en cómo seguir la lucha por el aborto. Después de la inmensa pelea el 13J y el 8A, no hubo forma de que las señoras chupa cirios opacaran la fuerza de las pibas que queremos el aborto legal y la aplicación de la Ley de Educación sexual laica,  científica y feminista.

Una joven secundaria de Las Rojas increpó a las señoras de la Igesia y les dejó las cosas claras: “Sepan que el aborto va a ser ley”. Y sabemos que para eso, tenemos que echar a la Iglesia de todos lados, en el camino de conquistar la separación de la Iglesia y el Estado.

Lamentablemente, el resto de las agrupaciones de mujeres de la izquierda no fueron parte de esta batalla: dijeron ausente en la pelea por talleres libres de Iglesia. Tanto el PDT-PO (Plenario de Trabajadoras) como el PyR-PTS (Pan y Rosas) no pusieron el cuerpo en el taller. Creemos que se trata, una vez más, de su adaptación al proyecto electoral del FIT hacia el 2019 mientras la pelea contra los reaccionarios y conservadores se desarrolla en el 2018.

El ENM que se desarrolla en nuestro país es único en el mundo, por su masividad y por su sistematicidad. Es fundamental que ante el ascenso de organizaciones reaccionarias y conservadoras en el continente y el mundo, como Bolsonaro en Brasil, tomemos seriamente la tarea de fortalecer el movimiento de mujeres y todos sus espacios de organización para que la marea verde se plante con los trabajadores y la juventud hasta derrotar Macri, quien pretende imponer este giro reaccionario en nuestro país.