¡El 28S todas a las calles por el Aborto Legal!

 

¡El 28S todas a las calles por el Aborto Legal!

 

El Gobierno es responsable

 

Por Marina Hidalgo Robles

Las enormes jornadas del 13J y el 8A han pasado a la historia de la pelea por el aborto en Argentina como la culminación de años de organización y lucha en las calles por nuestro derecho a decidir. Los meses de debates, de argumentación, de pañuelazos en todos los puntos – hasta los más recónditos – del país, instalaron así la fuerza de la marea verde. Una fuerza que, sin titubeos, se enfrentó a la terrible campaña del Gobierno de Macri, Michetti y Vidal, apoyados por los sectores fundamentalistas de la Iglesia católica y Evangélica.

La votación se perdió bajo la entera responsabilidad del gobierno de Macri, dando cuenta del carácter de lo más reaccionario y retrógrado del Senado que, de espaldas a millones de personas que se manifestaron a favor, votaron negativamente. Y, con la votación, también se perdieron las vidas de tantas mujeres que siguieron recurriendo a la clandestinidad del aborto; porque si algo quedó demostrado, es que en Argentina los abortos se realizan de a miles, aún en las condiciones más precarias e insalubres.

Quedó demostrado que el Senado no sirve para nada más que para frenar el avance de los derechos de las mujeres y de los y las trabajadoras. Y que este gobierno es verdaderamente nuestro enemigo, ¡que gobierna para los ricos y el FMI a costa de nuestras condiciones de vida!

Pero a pesar de esa derrota, la marea verde también dejó un tendal de pibes y pibas, de trabajadores y trabajadoras, de miles de personas dispuestas a seguir la batalla hasta arrancar la ley. Por eso en cuanto se supo de las primeras muertas, la reacción en las calles no se hizo esperar, copando las puertas de las Casas de las provincias, o de los hospitales.

Las mujeres que murieron – de las que el movimiento de mujeres tuvo conocimiento, porque sabemos que son tantas más – se habían realizado abortos clandestinos en las peores condiciones, llegando al colmo de usar perejil, como se hacía décadas atrás. Esto dejó en evidencia la desesperación en la que se encontraban para recurrir a métodos tan inseguros y precarios. Todas ellas mujeres pobres, muchas víctimas de violencia, o niñas y adolescentes violadas. Es decir, todas mujeres que podrían haberse realizado la práctica en el ámbito de la Salud Pública, como un aborto no punible.

Pero no es que después de las Jornadas frente al Congreso haya habido más muertas que antes, sino que el haber instalado el problema más allá del movimiento de mujeres, y haber ganado a la mayoría social, permitió que los casos “de siempre” tomaran otra relevancia. Así se puso sobre la mesa la necesidad urgente de seguir peleando por la aplicación de un Protocolo Nacional, al que adhieran todas las provincias, que permita el verdadero acceso a los no punibles. Esta es una tarea de primer orden, que quedó planteada pasado el 8A y que venimos exigiendo desde la sanción del fallo F.A.L. No sólo aún persisten provincias sin Protocolo, también muchas de las que lo han sancionado ponen criterios tan restrictivos que es muy difícil acceder.

En los colegios la voz de miles y miles de pibes y pibas instaló la necesidad y la exigencia de la implementación de la Educación Sexual, laica, científica y feminista. Coparon la escena tomando sus colegios, haciendo pañuelazos, rebelándose ante las autoridades que los y las querían obligar a movilizar en las marchas celestes.

La fuerza que gestaron fue la que impulsó que ahora sigan peleando por la Educación Sexual en sus clases. Esa misma educación, que los fundamentalistas religiosos usaban de excusa para frenar el avance del proyecto por el aborto legal, y que hoy se niegan a aceptar bajo las campañas “Con mis hijos no te metas”. Una campaña que busca sembrar confusión con argumentos de lo más rancios, como que a los niños y niñas de jardín se les va a “enseñar sobre masturbación y homosexualidad”, negando que la Ecuación Sexual por la que peleamos, es la que pone en perspectiva el derecho a decidir sobre el propio cuerpo en cualquier momento de la vida.

El próximo 28 de septiembre tenemos una parada muy importante en esta pelea, en el Día Latinoamericano y del Caribe por la Legalización del Aborto. Una jornada en la que, impulsadas por la fuerza de la marea verde, vamos a volver a copar las calles. Y que llega en un momento donde la bronca contra el gobierno de Macri es creciente en amplios sectores de la sociedad, lo que quedó claramente demostrado en el Parazo del 25 con una alta adhesión de todos los sectores. Porque nos niega nuestro derecho a decidir, porque nos niega la Educación Sexual y ataca la Educación Pública, porque cierra el Ministerio de Salud reventando lo que queda de los programas de Salud Sexual y Reproductiva y de Atención a la población travesti y trans. ¡Todos ataques que van a ser profundizados con el acuerdo con el FMI y la aprobación del Presupuesto 2019!

De las reuniones de organización participaron trabajadoras del Ministerio de Salud y de la Línea 137, confluyendo así los reclamos de las trabajadoras por sus puestos de trabajo en riesgo, con las peleas que damos desde el movimiento de mujeres, en defensa de los Programas de Atención. En ese mismo sentido, la movilización va a hacer una parada en ese Ministerio, denunciando que ¡para pelear y ganar el Aborto Legal, hay que defender de manera férrea el Sistema Público de Salud, junto a las trabajadoras!

¡El 28S vamos a copar las calles para seguir peleando contra el Gobierno de Macri y el acuerdo con el FMI, por el Aborto Legal en el Hospital, por los Protocolos de ANP y por Educación Sexual Laica Científica y Feminista en todos los niveles, y en defensa de la Educación y Salud Pública!