33º ENM de Trelew / Los talleres de E.S.I.

 

33º ENM de Trelew

 

Los talleres de E.S.I.

 

Por Sofi Mazú

Los talleres de ESI en el Encuentro Nacional de Mujeres de Trelew fueron particularmente importantes. Allí se condensaron como en pocos, el debate respecto al derecho al aborto y la separación de la Iglesia y el Estado, junto con el problema más general de la crisis económica y el presupuesto de miseria de Macri y el FMI.

 

Las docentes y las alumnas

Las claras protagonistas de estos talleres fueron las docentes, las estudiantes secundarias y las estudiantes de profesorado. Éstas últimas, aunque pocas por la distancia y el hecho de ser menores de edad, intervinieron contando cómo el movimiento de mujeres las había impulsado a organizarse y luchar por sus derechos, relatando la veloz pero fortísima experiencia que han ido adquiriendo al calor de la pelea por el aborto legal. Las docentes, por su parte, aportaron contando lo difícil que es intentar aplicar la ESI en los colegios.

Así se evidenció que, a pesar de que la Ley de Educación Sexual Integral está vigente desde el año 2006, su aplicación está sujeta pura y exclusivamente a la buena voluntad de las y los educadores que tomen esta preocupación como propia. Las compañeras reclamaron la falta de capacitación y material; relataron las peleas con directivos o padres que las han cuestionado por intentar brindar este derecho elemental y también, cómo gran parte de la comunidad educativa, sobre todo sus alumnas y alumnos, las han apoyado.

 

Educación sexual: una batalla política

Así fue que quedaron al desnudo los dos principales elementos por los cuales la ESI no se aplica. Por un lado, se habló del famoso artículo 5, que deja la implementación de la misma sujeta a la voluntad política de gobernadores y directivos. Se comentó el tratamiento de la reforma, que duerme en algún cajón del Senado, que ya nos negó el aborto legal.

Pero centralmente, se habló respecto a la cuestión presupuestaria. Se discutió en torno a la necesidad de que la educación sexual no fuera una charla rutinaria una o dos veces al año; sino que tuviera al menos dos horas semanales como materia específica, además de ser aplicada de forma transversal, como contenido de todas las materias. Por consiguiente, se habló de lo imperioso que es reclamar un presupuesto acorde a una ley que peleamos por aplicar y reformar, abriendo nuevas instituciones que se dediquen a capacitar a la docencia.

Por eso, Las Rojas propusimos que el movimiento de mujeres encare una nueva vigilia el 24 de octubre: esta vez, contra el presupuesto genocida de Macri y el FMI. Esto, no solo para enfrentar el recorte del 18% destinado a todas las areas del Estado que se ocupan de las problemáticas de las mujeres, trans y travestis. Sino también, por lo importante que se presenta la posibilidad de derrotar políticamente a un gobierno ajustador y reaccionario como el de Macri, que viene por todas nuestras conquistas.

 

Un debate estratégico

En torno a esta cuestión también hubo debate. Los esfuerzos de las docentes por impartir la materia son dignos de una ovación. En eso estamos todas de acuerdo. Pero… ¿Es la solución? La realidad es que por más que 1000 maestras y profesoras intenten brindar contenidos de ESI en las aulas, millones de niños y niñas no estarían accediendo a estos conocimientos. Por un lado, porque no todas y todos los docentes se toman ese trabajo extra, sino porque no hay una centralización del contenido, ni presupuesto para salarios, nuevas aulas y materiales, etcétera. Entonces surgió el debate acerca de si la ESI podía garantizarse con la suma de las buenas voluntades de muchas y muchos trabajadores de la educación, o había que enfrentar al gobierno para exigirle al Estado que se haga cargo de esta necesidad. Porque si no se parte de la formación, es decir, de que en todos los profesorados del país se forme a las y los futuros docentes en ESI, no hay forma de empezar a resolver la cuestión, sobre todo en momentos de ataque contra los institutos de formación docente, que con el Proyecto de la UniCABA, se llevaría puesta toda posibilidad de educación sexual para las y los futuros formadores.

Esta problemática nos condujo, como debe haber sucedido en casi todos los talleres, hacia la cuestión dela gobernabilidad. Mientras que muchas insistimos en la necesidad de que Macri se vaya ahora mismo y convocamos a movilizar el 24, las mismas que pretendían resolver la ESI desde la individualidad planteaban que había que todo se resolvería “votando bien” en el 2019.

En la mayoría de los grupos, las docentes presentes propusieron movilizar al Congreso por el presupuesto. También establecer redes de contacto, armando cadenas de mails y grupos de facebook a nivel nacional, para compartir iniciativas, contenido, materiales y socializar experiencias, en el camino seguir organizadas junto a sus alumnas, alumnos y alumnes, todo el movimiento de mujeres y el colectivo LGBT por la aplicación y reforma de la ESI.

Así fue que una importante conclusión a la que se llegó en muchos talleres fue que si bien el presupuesto y la aplicación nacional de la educación sexual debe ser responsabilidad del Estado, el contenido de la misma debe ser elaborado de forma independiente por el movimiento de mujeres, docentes y también el estudiantado. Que solo así podríamos conseguir una educación sexual laica, científica y feminista en todos los niveles.